-kuroki Tomoko.
El hombre habló tan formal y aburrido como su oficina en el edificio que, dicen, es una prisión secreta.
-Depuradora para Androitech, tres años de experiencia con androides autónomos. Cargos de vandalismo juvenil, extorsión, robo...
Tomoko recuerda a su pandilla y mira la ventana, más el Hospital General de Chiba se traga su nostalgia.
-No sé preocupe por eso, nos interesa más su exito de 95% en casos de corrupción de sistemas cognitivos. Impresionante para alguien sin título profesional, aunque su método de trabajo es cuestionable. Ilegal, si somos estrictos
La ingeniera se encoge, sabía que sus pirateos le cobrarían factura.
-Eso limita sus opciones en la tierra, pero la Federación de Defensa Planetaria codicia sus habilidades, su baja demanda metabólica y su tolerancia al aislamiento. Ideal para trabajar en el espacio muy exterior.
-¿Tan exterior como las lunas de Saturno?
El hombre sonrie, este es el punto en que los candidatos se acobardan.
-Tan exterior como la Recua Estelar.
Dejó que la misión de rescate a Kepler hablara por si sola.
-Si, 70 años manteniendo operativa una Mula Estelar, con ciclos de sueño criogenico de 5 años.
-¿En serio? ¿Yo?
Trató de verse patética, debía ser un error, nadie debería tomar semejante decisión. El hombre le azota sin piedad.
-Kenji Kuroki, linfoma en fase terminal. Número 237 en la lista de espera para las Capsulas de Reconstrucción Celular. Si usted acepta hoy, mañana su padre tomará la primera plaza vacante, en cualquier parte del mundo.
Tomoko tuvo el imperdonable impulso de huir. "Solo alcanzas la madurez cuando decides ser voluntario" dijo Kenji alguna vez y ella lo llamó hipócrita.
-No podemos obligarla a nada, pero los colonos de Kepler la necesitan, su padre la necesita.
Pensó en decírselo a su padre, tomar la decisión juntos, pero sabía que " El viejo preferiría morir antes que mandarme al vacío infinito".
-Si.
Susurra Tomoko, aceptando el b
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