Los dichosos Oviedo. [Dejada.]

Los dichosos Oviedo. [Dejada.]

  • WpView
    Reads 3,300
  • WpVote
    Votes 381
  • WpPart
    Parts 21
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 29, 2015
Lara: -¿Te crees que por ser un poco famoso te tengo que alabar como a un Dios?-Digo alzando una ceja. -No hace falta,eso solo lo hacen las locas...-Dijo mirando al suelo. -Eso mismo, yo no estoy loca, y se que se os ha subido demasiado la fama a la cabeza.-Digo haciendo una mueca con la cara y poniéndome el dedo en la sien. -¿Por que crees eso,Lara?-Dijo acercándose a mi hasta quedarnos ha centímetros. -¿Te podrías ir un poco a la mierda?-Digo empujandole para atrás saliendo de allí. Adri: -Tía, te has pasado con el pobre Dani. El no te ha hecho nada.-Le digo Lara. -Pues que no hubiese existido.-me replica. -Tía, te comprendo, pero no hubiera sido mejor pasar de él? -le digo. -Puede que tengas razon....-Dice al final.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Un pequeño cumpleaños triste
  • El más pequeño del Paddock
  • ¡Necesito alquilar un novio, urgente!
  • Landoscar secreto no tan secreto
  • del odio al amor solo hay 1 paso (gemeliers)
  • Joyerías Izaro
  • Es mejor hacer el amor que la guerra
  • Demasiado Tarde
  • Instituto para Sumisas ©️🔞
  • London Boy

Desde que el día comenzó, Lando Norris sintió que algo andaba mal. Nadie le había mandado un mensaje. Ningún "feliz cumpleaños", ni una llamada, ni siquiera un simple emoji. Y eso que Oscar, su pareja, era siempre el primero en abrazarlo apenas daban las 12. Pero hoy, nada. Durante el día, los chicos pasaban junto a él en el paddock, evitaban su mirada, hablaban entre ellos en susurros y hasta se reían cuando él se acercaba. Incluso Max, George y Charles, quienes siempre estaban encima de él para cualquier cosa, lo ignoraban como si no existiera. Lando intentó convencerse de que era su imaginación. Tal vez estaban ocupados. Tal vez algo pasaba que él no sabía... Pero al llegar la tarde, sin un solo abrazo ni rastro de cariño, se rindió. Se encerró en su motorhome, apagó su teléfono y simplemente se acurrucó en la cama, abrazando a su peluche favorito con los ojos llenos de lágrimas. Lo que Lando no sabía... era que los pilotos habían estado organizando todo a escondidas. Oscar, con ayuda de los demás, le había preparado una fiesta sorpresa en el jardín de la villa. Había globos, luces, su pastel favorito, una pancarta enorme que decía "Feliz cumpleaños al solcito de la parrilla", e incluso... ¡una fusta personalizada con su nombre grabado en dorado! Porque sí, Oscar conocía a su Omega, y sabía exactamente lo que le haría sonrojarse hasta las orejas. Todo estaba listo. Sólo faltaba él. -¿Ya le escribiste? -preguntó Charles mientras decoraba las mesas. -Le mandé diez mensajes -dijo Oscar, preocupado-. No responde. Voy a llamarlo.

More details
WpActionLinkContent Guidelines