Los dichosos Oviedo. [Dejada.]

Los dichosos Oviedo. [Dejada.]

  • WpView
    LECTURAS 3,300
  • WpVote
    Votos 381
  • WpPart
    Partes 21
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación lun, jun 29, 2015
Lara: -¿Te crees que por ser un poco famoso te tengo que alabar como a un Dios?-Digo alzando una ceja. -No hace falta,eso solo lo hacen las locas...-Dijo mirando al suelo. -Eso mismo, yo no estoy loca, y se que se os ha subido demasiado la fama a la cabeza.-Digo haciendo una mueca con la cara y poniéndome el dedo en la sien. -¿Por que crees eso,Lara?-Dijo acercándose a mi hasta quedarnos ha centímetros. -¿Te podrías ir un poco a la mierda?-Digo empujandole para atrás saliendo de allí. Adri: -Tía, te has pasado con el pobre Dani. El no te ha hecho nada.-Le digo Lara. -Pues que no hubiese existido.-me replica. -Tía, te comprendo, pero no hubiera sido mejor pasar de él? -le digo. -Puede que tengas razon....-Dice al final.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Landoscar secreto no tan secreto
  • London Boy
  • Instituto para Sumisas ©️🔞
  • El más pequeño del Paddock
  • Demasiado Tarde
  • Un pequeño cumpleaños triste
  • Es mejor hacer el amor que la guerra
  • ¡Necesito alquilar un novio, urgente!
  • Joyerías Izaro
  • del odio al amor solo hay 1 paso (gemeliers)

-¿Qué pasa, Ozzie? -preguntó Lando en tono ligero, bromeando mientras se acomodaba junto a él. Oscar levantó la vista, y, por un segundo, su rostro mostraba esa calma tan característica. Pero algo en su mirada cambió cuando sus ojos se encontraron con los de Lando. La pequeña chispa que siempre lo hacía sonreír, aunque fuera por un instante, brilló en sus ojos. -Nada -respondió Oscar, su voz grave y suave, intentando mantener la fachada de seriedad, pero no pudo evitar que sus labios se curvaran ligeramente. Lando, siempre dispuesto a sacar una sonrisa de Oscar, siguió con su tono juguetón. Oscar levantó una ceja, claramente divertido pero intentando no mostrarlo. Lando siempre encontraba la manera de hacerle olvidar lo serio de la vida, de devolverle la risa que él pensaba que había perdido. Oscar lo miró fijamente y, por un momento, el silencio se hizo pesado entre ellos. Lando, con una sonrisa traviesa, se encogió de hombros. Oscar no pudo evitar sonreír de nuevo, una sonrisa genuina, que Lando capturó con sus ojos brillantes. En ese momento, los dos sabían que, a pesar de las diferencias, del caos de su vida profesional, había algo entre ellos que nunca cambiaría. Y aunque el mundo pudiera ser ruidoso y lleno de expectativas, en esos pequeños momentos .

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido