Hoy, mientras corría, pensaba en una pregunta que me hizo mi psicóloga:
"¿Eso está alineado a tu plan de vida?"
Como no la vi venir, no supe cómo responderla.
Pero unas horas más tarde, interioricé que no. Eso de lo que hablábamos no estaba alineado con mi plan de vida, ni siquiera cerca. Pero, ¿cómo no alinear la expectativa con tu plan de vida, Gabriela? A veces quieres divagar por los grises para ajustarlo, pero al final te das cuenta de que, en realidad, la fidelidad a uno mismo tiene más certeza que esa alineación.
Aunque, claro, ¿cómo empezar a desmenuzar ese plan de vida? Presenta el mejor proyecto que tienes (tu vida), y de repente, la propia vida te cambia las cartas.
Como a Nathalia, una de mis amigas más queridas, que hoy me decía:
"Es raro, porque literal en marzo hubiera estado dando a luz :( y, más bien, me van a estar operando la cabeza."
Y sí, este no era su plan, pero ha dado un vuelco de 180 grados para empezar desde lo que ya sabe.
A veces no entendemos cómo abrazar estos planos de vida , y es que, a decir verdad, nos tumban o no se alinean con la expectativa que tenemos. Pero sí... Todo pasa, Nats, todo pasa, y aunque ahora (y quizás nos tome mucho tiempo) no encontramos la razón, algún día sabremos para qué servía este plan .
Eres de mis amigas más valientes, probablemente en el top 5. Y te devuelvo lo que me escribiste hoy:
"Amiga, tú eres maravillosaaaa, de verdad."
Tú también, Nats.
En abril nos vamos a reír de este episodio del plan de vida , que no ha hecho otra cosa que reinventarnos de todas las formas posibles para vivir y buscar el mejor camino.
Te abrazo con todo mi corazón,
Gab