Ésta historia comienza con la contemplación, la de los Eidolones, entidades poderosas, íntegras e iluminadas. En ella descubrieron Lozblam, un mundo habitado por recientes vástagos de vida: los humanos. Encantados por su ingenio y prometedoras aptitudes, abrieron una brecha hasta ellos, y les otorgaron el saber para su evolución: el de la magia, e incluso, el secreto para invocarlos.
No obstante, en medio de esa forja de bienestar y conocimiento, surgió el proclive de la mano de un hechicero llamado Kambkast, que halló la manera de invocarles, y además, doblegarlos a su voluntad. Kambkast junto a su séquito, los utilizaron para hacerse con el control de Lozblam, el cual a consecuencia quedó devastado, dejando heridas insondables en las personas, volviéndolas recelosas a la magia, los Eidolones, y sus legados, como Celiam, una híbrida que fue a conocer su herencia al haber desatado un poder indómito tras un incidente que martirizó su corazón. Aquella culpa le ha llevado a intentarlo todo para redimirse, pero no ha conseguido más que rechazo y soledad, estando siempre merodeando por los bosques como si fuese una desterrada. Sin embargo, pronto será la clave para detener un mal mayor: la condena que conjuraron los Eidolones supremos por haber corrompido a los suyos con execrables actos. Ahora esa maldición está a punto de arribar...
Datos:
Título Original: Hija de Eidolon.
Ilustración de portada: realizada por mi propia mano.
Publicación: una parte nueva de algún fin de semana aleatorio (Las partes oscilan entre las 700 y 2000 palabras)
Recomendaciones:
-Para mayores de catorce años y con un amplio vocabulario.
-Leer con la música adjunta.
Al lector:
Si usted gusta y viene a potenciar mis escritos o mi motivación, es bienvenido.
Si usted viene a ser mal uso de su tiempo despotricando, o a hurtarme, absténgase, que por mi sangre, queda maldecido.
[Desgaste rápido + Mimos grupales + Lider femenina gentil + Escoria aplastante]
Su Zhiruan había muerto inesperadamente y estaba atada al Sistema de parto.
Completar tareas le haría ganar la vida eterna y una riqueza inagotable.
¡Esto suena genial! En su última vida, no tuvo hijos. Después de unirse al sistema, fue bendecida con muchos hijos y fue mimada hasta el cielo por el protagonista masculino.
¡Todos sus hijos eran obedientes, sensatos y fáciles de criar, lo que la convirtió en una verdadera portadora de fortuna!
[Escenario uno]: Cinco años después del reinado del Emperador, el harén no había producido descendencia. Después de una noche de pasión con Su Zhiruan, el harén se llenó de príncipes y princesas.
El Emperador los adoraba incluso durante las sesiones de la corte, dejando de lado su comportamiento imperial para jugar con los niños y enseñar personalmente a los príncipes. Su mirada hacia Su Zhiruan se volvió cada vez más ferviente.
"Querida, ¿te gustaría ser mi Emperatriz y juntas cuidar de nuestros hijos, convirtiéndote en mi esposa por encima de todas las demás?"
[Escenario dos]: Se rumoreaba que el caballero más misterioso de la capital estaba discapacitado. Se acercaba a la mediana edad y no tenía descendencia.
Sus parientes lo observaban con curiosidad y deseaban su muerte a diario.
La llegada de Su Zhiruan desbarató por completo sus planes, ya que ella le dio a este apuesto hombre una prole de hijos.
Cuando pensó en irse, él la abrazó, sus ojos normalmente fríos y orgullosos llenos de súplica. Su voz era profunda y baja.
"Esposa, por favor no me dejes a mí ni a nuestros hijos. Te lo ruego".