Bebés
  • WpView
    Reads 3,817
  • WpVote
    Votes 447
  • WpPart
    Parts 6
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Sep 7, 2025
Severus usualmente era un hombre frío y muy cruel, sus estudiantes le temían y al mismo tiempo lo odiaban. Lo cierto es que solo se trataba de una máscara que el hombre forjó para apegarse a su papel. Durante la guerra debía estar en constante movimiento muchas veces poniendo su vida en riesgo, para salvarse y proteger a sus allegados buscó ayuda, terminando bajo las garras del faro de la luz, quien sólo era un hombre que buscaba el poder para si mismo a costa de la vida de otros. Él en realidad amaba muchas cosas, la libertad, sus pociones, los animales y por sobre todo a sus bebés. Los amaba tanto que llegó a entregar su alma para proteger a sus tesoros, ellos tal vez no tenían su sangre, pero no impedía su cariño por ellos. Severus Snape-Prince hizo una promesa y daría todo por cumplirla.
Creative Commons (CC) Attribution
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Seguimos Vivos (Snirius/Snack)
  • Una Serpiente De Peluche
  • 𝐏𝐨𝐭𝐢𝐨𝐧𝐬, 𝐛𝐫𝐞𝐞𝐝𝐢𝐧𝐠 𝐚𝐧𝐝 𝐬𝐮𝐫𝐯𝐢𝐯𝐢𝐧𝐠
  • ...
  • Perfect Drug
  • Ablandando Un Corazón 💗✨
  • suero (serum-  severitus)

Severus Snape Prince dio a luz a su hija el 19 de septiembre de 1979. Aquel día, pese al dolor y al agotamiento, sintió que por fin había algo en el mundo que le pertenecía por completo, algo puro y sin mancha: su pequeña. Su motivo. Su luz. El primer aliento de la niña fue, también, el primer suspiro de esperanza que había sentido en años. Pero esa luz no duró. Voldemort se la arrebató. La arrancó de sus brazos con la crueldad de quien no conoce el amor ni el dolor ajeno. No solo le quitó a su hija, le quitó el motivo que aún lo hacía levantarse cada mañana, el propósito que lo mantenía cuerdo, humano. Desde ese momento, Severus no fue más que un prisionero, un esclavo en manos del Señor Tenebroso. Su cuerpo servía como pocionista, su mente como herramienta, y su alma... rota, ya no le pertenecía. Sin embargo, aún en medio del abismo, hubo algo que no logró quebrarse: su fe. Su fe en que Sirius lo estaba buscando. Su amor, su Sirius, no lo dejaría pudrirse en la oscuridad. Aun con el corazón hecho cenizas y la mirada vacía, esa certeza lo sostuvo, día tras día. Porque si había algo que Voldemort no pudo quitarle... era el amor que Severus sentía por él. Y eso, por minúsculo que fuera, bastó para mantenerlo con vida.

More details
WpActionLinkContent Guidelines