Entre a un agujero negro por desición propia, dónde todo es tan oscuro y solitario, el tiempo no pasa, es eternamente desolador, la agonía se siente en cada paso que se va caminando pero sin poder ver hacia donde dirigirme, la penumbra me acecha.
¿Acaso hubo alguna razón de que hiciera esto? sabía que una vez que entrara en este lugar nadie me recordaría, ninguna de las personas que conocí o ame, quedaría condenada a ser olvidada para siempre, porque no hay ninguna escapatoria de este lugar y me persiguen las malas decisiones que tome por personas a las que ni siquiera les importe, quise sentir que valía, que si hacía algo por el resto, quizás y solo quizás les importaría, me querrían de la misma forma. Ahora veo que no tuvo ningún sentido, no pensaran en mi, y yo estare sentenciada a pasar el resto de mi existencia entre las sombras, las voces y sin poder observar nada; si tan solo tuviera una última oportunidad de volver a intentar las cosas, de no repetir el mismo camino, incluso cambiar el patrón, me preguntó si lo lograría, si podría alterar el curso final de mi vida y por fin tener la vida que merezco, dónde no se me niegue el amor, el respeto o mínimamente tener la decencia de haberme hablado, aclarado y no ignorarme.
Si tan solo pudiera intentarlo una vez más.
Algunas cuantas noches ese pensamiento me robó el sueño. ¿Qué sería de mi vida si hubiera actuado de manera diferente en el pasado? Si hubiera tenido la madurez y sabiduría de mi etapa adulta , ¿ tendría una vida más feliz? ¿Tendría el amor de ese hombre? ¿Habría formado una familia tradicional? No podía estar segura de ninguna opción y más específicamente, el pasado no se cambia. Yo no lo haría, aunque la seducción por volver a el se tornara intensa y casi dolorosa. No cambiaría la vida que tengo hoy en día, no cambiaría ninguna decisión, ninguna acción , ningún error porque todas ellas me llevaron al ser que más había amado , mi hijo.
Mi corazón latía únicamente por él y para él, renuncié al resto de hombres desde el momento en que el nació y eso no había cambiado desde que era un bebé hasta el día de hoy en que ya era un adolescente casi tan alto como yo, pronto sería más alto que su madre, tendría citas, tendría amor y en algún momento se iría de mi lado y ahí sabría que mi trabajo estaba terminado. Ya lo había planeado en mi mente y le dediqué mucho esfuerzo a ello... esa magnifica vida tambaleó cuando el dueño de mi corazón preguntó por su padre, el único hombre al que realmente había amado alguna vez , antes de que se me congelara el corazón . Desde esa serie de preguntas nuestra vida perfecta se transformó en una espiral de cuestionamientos, culpa, dolor... y el recuerdo de un amor.
Un recuerdo que se volvió tangible cuando mi amor de adolescencia volvió a aparecer ante mis ojos, con la misma sonrisa que me tuvo a sus pies y un corazón repleto de rencor hacia mi... ¿que se supone que haga? ¿Renunciar a mi vida perfecta y ceder a una nueva transformación de mi entorno? ¿ o escapar del dolor, de los cuestionamientos, de la culpa.... Y del amor?