Siempre fuimos cuatro

Siempre fuimos cuatro

  • WpView
    Reads 72
  • WpVote
    Votes 29
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Apr 30, 2025
¿Alguna vez te has sentido perdido? Perdido en el sentido de pensar que tu vida no la estás viviendo tú. Esa sensación de que vas con el piloto automático puesto deambulando por ahí, sin sentir absolutamente nada. Está todo apagado y todos tus días pasan ante ti sin darte cuenta... Es una mezcla de estar vacío y desorientado a la vez, tanto que no sabes dónde estás, hacia dónde ir, qué sientes o qué hacer. Es irónico, porque no fui capaz de darme cuenta de lo perdida que había estado todos estos años de mi vida hasta que me perdí en aquel hermoso bosque. Todo empezó con mi torpeza, unos cuántos árboles, algo de barro y tres inolvidables chicos. Supongo que el mirador no fue el final de nuestro trayecto y que nuestros nombres siguen en aquel magnífico bosque.
All Rights Reserved
#620
nueva
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Me perteneces
  • ✔Perdida Con Mi Enemigo/N.H
  • EL ECLIPSE DE LAS SOMBRAS
  • Si tan solo existieran los finales felices
  • Mi Bonita
  • EVAN

Tras escapar de un planeta moribundo, emprendí mi viaje, un viaje desesperado hacia Pangea, la nueva tierra, mi única esperanza para sobrevivir y tener una vida. Lo que no esperaba era terminar en un planeta completamente desconocido tras la colisión de mi nave, y encontrar a Zorvakh: un dracónico semi humano de mirada incandescente y cuerpo forjado en guerras estelares. Dueño de una fuerza salvaje y una sensualidad primitiva, Zorvakh no solo me salvo, sino que me reclamo como suya. -Eres mía, haa'kar -gruñó con voz áspera, casi animal. -S-suél...tame -alcancé a decir, la voz temblorosa, ahogada por el calor de su agarre. Su contacto fue una descarga que encendió mi columna y despertó algo que no sabía que dormía en mí. -Mi haa'kar... -susurró con un gemido que parecía cargado de deseo y hambre. Sus garras rozaron mi rostro. Al mirarme, sus ojos -rojos como rubíes encendidos- perforaron mi alma, como si lograra entrar en mi pensamiento y leerlo por completo -Puedo olerte... incluso lo que intentas ocultar bajo tus ropas-continuó, y su voz era un arrullo oscuro, tentador. Húmeda. Temble una vez mas ante su agarre, no pude negarlo. -Me perteneces haa'kar-sentenció, antes de tomar mis labios con su boca ardiente, y en ese beso sentí cómo mi resistencia se deshacía en cenizas, mientras quemaba todo a su paso. En un mundo extraño y hermoso, Ziena aprenderá a sobrevivir, a amar y a rendirse. Porque Zorvakh no conoce límites: en su lecho de fuego, es dominante, posesivo y salvajemente tierno. Cada noche es una batalla, cada caricia, una rendición. Entre jadeos y secretos, Ziena descubrirá que el verdadero peligro no está en el universo que dejó atrás... sino en el deseo que arde entre sus piernas. "No todos los fuegos arden para dar calor. Algunos consumen, devoran, y despiertan pasiones que deberían permanecer dormidas."

More details
WpActionLinkContent Guidelines