Galileo es un historiador desesperado por dinero que ha accedido a habitar un mausoleo por el siguiente mes a petición de un empresario, del cual, las malas lenguas dicen que busca abrir una puerta al inframundo.
Luego de veintiún años de ausencia, Daniel Albani es capaz de conocer a su hija Magalí. Sin embargo, el reencuentro no se realiza como él esperaba, sino que tiene un desenlace trágico y tortuoso. A partir de un accidente automovilístico y la repentina aparición de un ángel llamado Jacinto, autoproclamado mensajero de Dios, su vida cobra un rumbo diferente: ahora, con la ayuda de varias personas, tiene que detener a los humanos de encontrar la fórmula de la inmortalidad.