
El paso del tiempo, de los tiempos vagos en mi mente, que escasean, nadan, vagan, se pierden, se transforman y deforman simultáneamente; siendo yo un burdo intento de lo que resulta en esos instantes, soy entonces algo que se forma y deforma al amanecer y al ocaso de mis sentimientos. Soy mi propio límite y mi propia referencia no tengo razones concretas o quizá si, y mis escritos son gritos desesperados que me dicen lo contrario.All Rights Reserved