Desde mi creación jamás tuve algo o a alguien a quien amar, perdí todo en un abrir y cerrar de ojos; compañeros, camaradas, mi planeta... mi propósito. Mi vida tiene fecha de caducidad, sé que mi nombre es producto de esa lejana y cercana muerte, pues como una luciérnaga, mi llama se extinguirá poco a poco. No creí que podría toparme con otra emoción que no fuera el dolor, pero los Cazadores de Estelaron suplieron eso, y más aún aquella persona que me hizo sentir algo diferente. Un sentimiento nuevo que deseaba experimentar.
More details