El tiempo no es una línea recta, sino un círculo en el que las almas se entrelazan una y otra vez, tejiendo historias que se repiten con diferentes nombres y escenarios. Algunos lo llaman destino; otros, casualidad. Pero hay quienes sienten, en lo más profundo de su ser, que han amado antes, que han odiado antes, que han luchado y han caído antes, y que, de alguna manera inexplicables, siguen haciéndolo a través de los siglos.
Esta es la historia de Marta y Serafina, dos almas destinadas a encontrarse, sin importar la época ni la vida en la que habiten. Su amor, sus conflictos, sus alegrías y sus tragedias están grabadas en el tejido del tiempo, repitiéndose una y otra vez, con diferentes formas, diferentes nombres, pero la misma esencia.
Todo comenzó en 1958, en Toledo. O tal vez mucho antes...
"El miedo, siempre es el miedo. Que lo invade y lo infecta todo de incertidumbre. Siempre el miedo.
Sobre todo si eres una mujer en la España franquista de finales de los 50 desesperada por escapar del yugo de la obligación.
Hay mucho miedo, pero, tal vez, también esperanza.
Esperanza en que en esta ocasión, quizás, quien le ha mostrado que la vida puede ser de otra manera tenga razón.
En que, quizás, tal vez, haya una posibilidad de que al miedo pueda ganarle el amor".