DEJARTE IR? JAMÁS |KOOKV|
Jungkook salió al porche, limpiándose las manos en los jeans viejos. Su corazón dio un vuelco violento cuando lo vio bajar del coche.
Taehyung.
Más precioso de lo que recordaba. Pelo teñido de un castaño claro, ropa cara que gritaba "Seúl", y esa misma expresión engreída pero ahora con un toque de distancia. Olía a supresores fuertes y a otro lugar. A ciudad. A gente extraña.
Jungkook sintió que su alfa rugía dentro de él. Mío. Por fin volvió.
- Jeon Jungkook -dijo Taehyung, acercándose con pasos seguros. Su voz seguía siendo hermosa, pero sonaba más pulida, sin rastro del nerviosismo de antes.
Se detuvo a unos metros. No se acercó a abrazarlo. No inclinó el cuello para mostrar la marca. Solo sacó un sobre blanco del bolsillo interior de su chaqueta y se lo extendió.
-He venido a darte esto.
Jungkook tomó el sobre con el ceño fruncido. Lo abrió. Eran papeles de divorcio.
Las letras bailaron frente a sus ojos. Disolución del vínculo. Solicitud de anulación de la marca. Compensación económica.
El silencio se extendió, pesado, solo roto por el viento entre los árboles y el lejano mugido de una vaca.
Jungkook levantó la mirada. Sus ojos oscuros, normalmente cálidos, ahora ardían con algo salvaje.
-No -dijo simplemente, con esa voz grave y acentuada que no había cambiado en siete años-. No voy a firmar esto. Nunca.
Taehyung parpadeó, claramente sorprendido por la respuesta tan directa.
-Jungkook... han pasado siete años. Yo tengo mi vida ahora. Tú... tienes tu granja. Esto ya no tiene sentido.
Jungkook dio un paso adelante. Su olor alfa se intensificó, envolviendo al omega de forma instintiva, posesiva.
-Sentido... -repitió, casi con una risa amarga-. Tú eres mi esposo. Llevas mi marca. Y yo sigo siendo tu alfa. Eso tiene todo el sentido del mundo para mí.
El viento movió el pelo de Taehyung. Por un segundo, algo parecido a culpa o nostalgia cruzó por su rostro, pero lo ocultó rápido tras esa máscara engreída que s