Entre Pecado y Placer

Entre Pecado y Placer

  • WpView
    Reads 271
  • WpVote
    Votes 51
  • WpPart
    Parts 17
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 9, 2025
Mariela nunca creyó en los cuentos de hadas, pero tampoco en los demonios que acechaban en las sombras. Hasta que lo conoció a él. Había llegado a Italia buscando un nuevo comienzo, lejos de las cadenas invisibles que la ataban a su pasado en Santo Domingo. Con su piel morena bañada por el sol del Caribe y sus labios carnosos que siempre llevaban un rastro de desafío, no era una mujer fácil de domar. Pero Alessandro no era un hombre que pidiera permiso. Él la vio antes de que ella pudiera notar su presencia. Un italiano de mirada oscura y voz grave, envuelto en un aura de peligro y poder. Sus trajes impecables y sus movimientos controlados ocultaban un temperamento fiero, una obsesión latente que solo despertaba por cosas que no podía poseer. Y ahora, esa obsesión era ella. El primer encuentro fue un choque de voluntades: ella, con su espíritu indomable, y él, con su necesidad de control. Pero Mariela nunca había sido de las que se arrodillaban fácilmente. Alessandro sonrió, sabiendo que las presas más rebeldes eran las que más placer daba cazar. Entre el pecado y la pasión, ella tendría que decidir si sucumbir a la oscuridad de sus besos o huir antes de quedar atrapada en un juego donde él siempre dictaba las reglas.
Public Domain
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Athenea
  • adicción a ese veneno
  • AMORES PROHIBIDOS | LIBRO 01
  • LET THE WORLD BURN ━━ John Wick¹
  • HEAVEN ━━ TERESA LISBON - EL MENTALISTA
  • Bajo el azul de su mirada
  • En busca de una nueva vida | sin mirar atrás
Athenea

Ella había saltado sin miedo a mi mundo, se había sumergido en mi oscuridad sin vacilar, dispuesta a enfrentar todo por mí. Y yo, dispuesto a desafiar al mundo entero por ella. No había piedra bajo la cual no miraría, no había esquina del mundo adonde no viajaría. La encontraría, costara lo que costara. Porque Athenea no era solo la mujer que amaba; era mi guerrera, mi luz, mi vida entera. En mi búsqueda, los límites entre el bien y el mal se volvían borrosos. Pero nada de eso importaba. Solo recuperar a Athenea, asegurarme de que estuviera segura y devolverle la luz que ella me había dado. Esa era mi misión. La venganza contra aquellos que nos habían separado sería implacable, pero mi foco permanecía inalterable: Athenea era mi fin, mi medio, mi todo.

More details
WpActionLinkContent Guidelines