El juego había terminado teníamos ganadora, las piezas del juego, la estrategia fue perfecta y el trofeo estaba en sus manos, mientras que en mis manos solo había una caja llena de sueños, ilusiones, de cosas personales, que no pensaba dejarle ahí, yo era transparente, ella estaba sentada en el trono, en cambio yo, caminaba hacia la salida, con una derrota a cuestas, con la cabeza hecha un lío, con la conclusión de que hice todo mal, todo ahora era de ella, de mi enemiga Marta Amezcua.
Era tarde, aposte y perdí todo contra la mejor jugadora, yo en cambio era solo una aprendiz, había sido el medio, el instrumento, de mi amiga, la cual ahora era mi enemiga, ahora entendía que no fue buena estrategia darle la espalda, no aceptar sus propuestas.
Dos mejores se fueron enamorando poco a poco sin saber todo lo que les esperaba.a pesar de los desafíos harían todo por estar juntas porque su amor es inevitable