
"Y no tienen reposo, ni de día ni de noche, los que adoran a la bestia y a su imagen." (Apocalipsis 14:11) Daemon... un ser de oscuridad, de maldad encarnada. Su presencia era como una sombra que se deslizaba en cada rincón de mi vida, implacable, inevitable. Pero... ¿había venido para ayudarme? ¿Para salvarme de la tormenta que arrasaba con mi alma, o había llegado solo para sumergirme más en el abismo?All Rights Reserved