Hay latidos que resuenan más allá del pecho, que se aferran a la piel como cicatrices y florecen en versos. Este poemario es el eco de todo lo que una vez fue: el peso de lo no dicho, la urgencia de sentir, el amor que encendió el alma y las despedidas que la hicieron temblar. Es la memoria hecha poesía, el refugio de los momentos que dejaron huella, de las amistades que fueron hogar y de aquellas que se convirtieron en ceniza. Aquí, cada palabra es un latido que aún se niega a morir.
Un joven atraviesa la obsesión, la pérdida y el deseo de comprender lo que el amor deja atrás. Entre recuerdos que no se van y emociones que queman, cada canción es un fragmento de su lucha por encontrar sentido y sobrevivir al propio corazón.
La Música de Apolo es un viaje íntimo y crudo, donde la pasión, la ausencia y la soledad se entrelazan, y la música se convierte en la única brújula para no perderse.