A veces el problema no es que no te quieran.
Es que no sabes cómo dejarte querer.
Te haces el/la que no siente , te tragas lo que te pasa,
y juegas a estar bien,
aunque por dentro estes mordiéndote el bozal.
Ella lo miraba como si fuera todo.
Él la miraba como si tuviera todo el tiempo del mundo.
Y eso fue el error.
Creer que siempre hay un después.
Hasta que se vuelve tarde.
Un vínculo que empieza con risas,
se llena de miradas que no se olvidan,
pero también de silencios que duelen.
Porque cuando el deseo se mezcla con el ego,
y el miedo a amar se disfraza de libertad,
todo se vuelve un juego donde alguien siempre pierde.
Inspirada en las canciones del"Mordiendo el Bozal" de YSY A
Una historia donde el amor no se va de golpe.
Se gasta. Se arruina. Se pierde por dentro.
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