Ella solo quiere tocar.
Tocar hasta que le duelan los dedos, hasta que la música ahogue el ruido de todo lo demás: el trabajo mal pagado, las facturas, los sueños que parecen siempre un poco fuera de alcance. Bajista de una banda emergente, se deja la piel en cada concierto de bar, soñando con escenarios más grandes y vidas menos grises.
Él no debería estar allí.
Pero ese antro lleno de humo, cerveza barata y guitarras desafinadas lo atrapa más que cualquier sala de conciertos con alfombras rojas. Él, pianista de conservatorio y heredero de un apellido que pesa, solo quería una noche distinta. No esperaba encontrarla a ella.
Ella vive con los pies en la tierra.
Él nació rodeado de nubes.
Pero una mirada, una canción y un encuentro improvisado bastan para hacer que sus mundos colisionen... y, tal vez, también sus corazones.
En Berwick-Upon-Tweed, el pasado nunca desaparece. Se arrastra entre las calles empedradas, susurra entre los árboles, acecha en cada sombra.
Bridgett ha pasado años huyendo de un pasado que se niega a soltarla. Ahora, el destino la obliga a regresar. Al lugar donde su mundo se rompió. Al único sitio donde podría reconstruirse... o perderse para siempre.
Muchos de sus pocos recuerdos felices llevan su nombre, Aiden.
Aiden vive atrapado entre la culpa y la añoranza. Cada día lucha por olvidar. Cada noche, los recuerdos lo arrastran de vuelta. Bridgett es su salvación y su castigo. Y ahora que ha vuelto, no sabe si podrá soportarlo... Y mientras el pasado lo persigue, el presente amenaza con destruirlo.
Pero esto no es solo una historia de amor entre dos almas rotas. Es un grito ahogado. Un intento desesperado de sanar. Un recordatorio de que incluso en la oscuridad, hay una chispa de esperanza.
Para aquellos que sienten que el mundo pesa demasiado. Para quienes han silenciado su dolor creyendo que nadie los escuchará.
Todos merecéis ser amados y escuchados. Este libro es para vosotros. Besos para Bridgett también son besos para ti, que sigues luchando día a día y mereces ser reconocido por ello.
...
-Ahora viene mi parte favorita -anunció con una sonrisa más amplia.
Y antes de que pudiera procesarlo, comenzó a cantar en voz baja:
"(Oh, oh-oh, oh) just sing along to my stereo
I only pray you'll never leave me behind (never leave me)
Because good music can be so hard to find (so hard to find)
I take your hand, hold it closer to mine (yeah)
Thought love was dead, but now you're changing my mind
My heart's a stereo
It beats for you, so listen close
Hear my thoughts in every no-ote
Make me your radio
And turn me up when you feel low
This melody was meant for you"
...
No copiar. Obra totalmente propia ya registrada.