MIS DEMONIOS TIENEN NOMBRE

MIS DEMONIOS TIENEN NOMBRE

  • WpView
    Reads 202
  • WpVote
    Votes 7
  • WpPart
    Parts 9
WpMetadataReadComplete Mon, Apr 7, 2025
Una voz emerge desde la niebla. Durante años, aprendió a callar, a fingir que no dolía, a ser invisible. Pero los demonios no se extinguen con el silencio. Se multiplican. Este no es un libro de superación. Es un acto de memoria. Un ritual para nombrar lo que arde por dentro. Una despedida escrita en carne viva. Esto no es una historia. Es una excavación. Una herida abierta con palabras. Un intento desesperado de nombrar lo innombrable. Aquí no hay finales felices. Hay silencios rotos. Verdades sucias. Cicatrices que todavía sangran. Escribo porque si no lo hago, me desbordo. Porque mis demonios tienen nombre. Y quiero que el mundo los escuche... al menos una vez. "Mis demonios tienen nombre" es un descenso poético al corazón del dolor. Una confesión disfrazada de capítulos. Una historia real que podría ser la tuya y la de cualquier alma que ha sobrevivido a sí misma. Y es la mía.
All Rights Reserved
#220
diariointimo
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Aciago
  • El origen de todo la historia de Rosalie
  • The Little Clutter [+17]
  • LA LUNA CRECE EN MI PECHO
  • Soy la cicatriz que no se borra
  • Mi nombre es Israel y soy un adicto
  • Selina (En Físico en Amazon)
  • Pérdida de memoria
  • El eco de mi silencio.
Aciago

A veces, la vida duele más de lo que las palabras pueden explicar. Ella lo sabía bien. Cada mañana era una lucha contra sus propios pensamientos, una guerra silenciosa en la que siempre salía herida. La ansiedad la estrangulaba desde dentro, y el mundo a su alrededor parecía indiferente. Nadie imaginaba que detrás de su mirada vacía se escondía un infierno: el monstruo que vivía bajo el mismo techo, le había robado la inocencia y la calma. Una tarde, todo colapsó. En medio de un ataque de pánico en los pasillos del instituto, cayó al suelo temblando, incapaz de respirar. Un chico de mirada intensa y silenciosa, que no dijo nada pero se arrodilló a su lado y le sostuvo la mano. Había algo en él... una oscuridad parecida a la suya. Lo que no sabía era que aquel desconocido no era cualquier chico Cargaba con sus propios demonios, cicatrices invisibles que lo hacían diferente a todos los demás. Y sin saber por qué, decidió que quería ayudarla. Porque a veces, las almas rotas se reconocen entre sí.

More details
WpActionLinkContent Guidelines