
- ¿Quién eres? - está vez un pequeño gruñido escapó de los labios del joven príncipe junto con la pregunta. Apretó el agarre que tenía sobre el hombro de la joven hada para después aflojarlo casi instantáneamente. Había escuchado que las hadas eran frágiles físicamente, no quería quebrarlo por accidente. "¿Quién es?" es una buena pregunta, al parecer una muy difícil también.All Rights Reserved