el amor que se esfumó

el amor que se esfumó

  • WpView
    Reads 19
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 11
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Apr 10, 2025
A veces, el amor llega sin aviso, como una brisa suave en pleno verano. Y otras veces, se va sin despedirse, dejando ecos que perduran en el alma. Esta es la historia de dos corazones que se encontraron, se amaron con intensidad, y luego se perdieron en las estaciones del tiempo. En un viaje emocional que atraviesa la pasión, la duda, la pérdida y la aceptación, Donde florece el recuerdo nos invita a explorar los matices del amor verdadero, aquel que deja huella aunque ya no arda. Una historia que no promete finales felices, pero sí verdades profundas, y que demuestra que, a veces, recordar también es una forma de amar.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Eros
  • 𝐔𝐧𝐚 𝐌𝐢𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐚𝐧𝐞𝐥𝐚     �⁽ᴱⁿ ᴾʳᵒᶜᵉˢᵒ⁾
  • A Pesar De Todo.
  • Los Amigos Si Se Besan
  • Lunara - Una historia de amor y cenizas
  • Querida girasol, mi amada poesía
  • SEÑALES DE AMOR - (CACHÉ)
Eros

Nuestra historia comenzó a la distancia. Yo vivía en Buenos Aires y Eros en Entre Ríos. Durante mucho tiempo nos amamos sin habernos tocado, sin habernos mirado a los ojos en persona... hasta que un día, finalmente, nos encontramos. Esa noche cambió todo. La conexión que sentimos fue tan fuerte, tan real, que el mundo pareció detenerse para dejarnos existir solo a nosotros dos. Fue intensa, apasionada, inolvidable. Cuando Eros tuvo que volver a Entre Ríos, sentí que se me partía algo adentro. Pero lejos de alejarnos, eso nos unió aún más. Hablábamos a cada momento, recordando una y otra vez esa noche que nos marcó. Poco después, él volvió. Vino justo en mi cumpleaños, y compartimos otra noche llena de amor, aún más profunda, más verdadera. Días después comenzaron los síntomas. Mareos, náuseas, presentimientos. Me hice una prueba... y fue positiva. Estaba embarazada. Todo mi mundo cambió en un instante. Cuando se lo conté, Eros me abrazó con el alma. Juntos fuimos al médico, y ahí supimos que sería una niña. Alma. El embarazo nos transformó. Él decidió dejar su vida atrás y mudarse conmigo. Formamos un hogar. Soñábamos juntos, construíamos futuro. Y cuando llegó el gran día, el parto fue tan fuerte que casi me lleva con él. Perdí el conocimiento, y durante unos segundos, todo parecía perdido... hasta que, mientras sostenía a Alma por primera vez, algo dentro mío se aferró a la vida. Volví. Renací. Mi familia llegó corriendo. Mi abuela, mi hermano, mis primas... todos lloraban, todos agradecían. Había vida. Había milagro. Había amor. Y desde ese día, fuimos uno. Eros, Alma y yo. Nuestra casa se llenó de luz, de risas, de ternura. Compartimos noches de insomnio, días llenos de primeros momentos, caricias suaves y miradas eternas. Nos amamos en todas las formas posibles. Nos elegimos cada día. Eros fue, es y será el amor de mi vida. Y Alma, la hija preciosa que nos dio sentido. Fuimos felices. Completamen

More details
WpActionLinkContent Guidelines