Mark siempre ha sido un marginado. Su padre le abandonó cuando era un niño, su madre está muriendo lentamente, y en el instituto solo conoció la crueldad. Durante años, pensó en acabar con su vida, hasta que ideó un plan perfecto: no sería él quien desapareciera, sino quienes le hicieron sufrir.
Cuando su madre está a punto de morir, Mark cruza un límite. Seduce a una enfermera adinerada, la asesina y roba su dinero para pagar unas semanas más de tratamiento. Todo parece un desafortunado accidente, un juego que Mark ha aprendido a manipular. Pero cuando una especialista aparece en el hospital, reconoce en ella a una de sus antiguas acosadoras. Es entonces cuando el plan toma su forma definitiva: once víctimas, todas conectadas con el número uno. Un ajuste de cuentas meticuloso, en el que cada asesinato es un eco de su dolor.
Pero el destino es caprichoso, y la perfección de su plan podría tambalearse cuando menos lo espere. ¿Hasta dónde puede llegar alguien que ha perdido todo? ¿Y qué ocurre cuando el verdugo empieza a dudar de su propia misión?
Cada vez que Kyle J. Daniels sufre un dolor de cabeza insoportable, algo extraño sucede: se ve transportado sin poder controlar el tiempo cuándo ni el dónde. Lo que comienza como una simple alteración de su realidad se convierte rápidamente en una pesadilla cuando se ve vinculado a una serie de asesinatos inexplicables, todos con un patrón escalofriante: las víctimas son personas cercanas a él, pero también aquellos con los que ha tenido conflictos, y hasta personas aleatorias.
Lo que Kyle no sabe es que el asesino que está cometiendo estos crímenes no es otro que él mismo... de un futuro cercano. Su versión futura ha aprendido a manipular el tiempo de manera mortal, y lo está utilizando para destruir su vida. Con cada muerte, Kyle descubre que su futuro yo no solo está matando a los que más quiere, sino también a aquellos con los que se ha cruzado en su camino, como parte de un plan retorcido para arruinar su existencia.
Atrapado en una espiral de caos y miedo, Kyle se ve perseguido por sus propios actos mientras los investigadores comienzan a acercarse peligrosamente a la verdad. Pero, cuanto más investiga, más se da cuenta de que su futuro yo no solo lo quiere destruir a él, sino también a todos los que alguna vez intentaron detenerlo. ¿Podrá Kyle cambiar el destino que le aguarda, o está condenado a convertirse en la misma criatura que ha estado persiguiéndolo?