¿Qué harías si cada vez que intentas salir, la vida te empuja más fuerte hacia el abismo?
El arte de la inercia perpetua es la historia de una joven atrapada entre los fantasmas de su pasado y el caos de su presente. Entre amores que la destruyen, decisiones que la marcan para siempre y un ciclo sin fin de abusos y pérdidas, ella sigue adelante, no por esperanza, sino por costumbre. Pero, ¿es esto realmente vivir?
Con cada error, con cada paso en falso, su alma se va resquebrajando un poco más. Y sin embargo, sigue aquí. ¿Por qué? ¿Qué la mantiene a flote?
En su mundo, el dolor parece más real que cualquier otro sentimiento, las promesas rotas son la única constante, y la muerte se convierte en una amiga demasiado cercana. Mientras navega las aguas turbulentas de la juventud y el abandono, deberá enfrentarse a una verdad que nunca pensó descubrir: lo único que puede salvarla, es ella misma.
Esta es una historia que no solo habla de la dependencia, sino del deseo de sobrevivir a las sombras, del amor como condena y de la inevitable lucha por encontrar una salida que tal vez no existe. Un relato visceral que no teme mostrar lo más crudo, pero tampoco lo más humano de la vida.
El arte de la inercia perpetua no es una simple historia. Es una espiral de emociones que te atrapan, te desnudan, y no te dejan ir. Porque en algún punto, todos somos una parte de esta historia. ¿Te atreverás a descubrir hasta dónde puede llegar el alma humana cuando la esperanza se convierte en una ilusión?
Luna Miller enfrenta la dura realidad tras un trágico accidente que cambia toda su vida, sumergiéndose en la incertidumbre y el dolor. Aferrándose a recuerdos y sueños, busca respuestas en un mundo lleno de ilusiones y verdades ocultas.
Mientras lucha por mantener viva la esperanza, descubre que las apariencias pueden ser engañosas, especialmente en los momentos más oscuros.
Luna debe decidir el rumbo de su vida:
¿Arriesgar su felicidad por amor o seguir el camino que le han trazado? ¿Acaso esto pondrá en riesgo todo lo que conoce?
-Solo quiero que seas feliz... aunque estemos en caminos separados.
-No tendré muchas cosas claras en mi vida, pero si que prefiero tu felicidad antes que la mía.
-A lo mejor siempre tendré este miedo, pero quiero estar contigo...
Y si voy a perderte, prefiero arriesgarme, al menos ser feliz a tu lado el tiempo que pueda.
-Hubiera querido no arruinar lo nuestro pero a pesar de todo yo la sigo queriendo a ella...
-Quiero convertirme en una de esas razones por las que decidas quedarte aquí, a pelear por lo que sentimos, tomadas de la mano y atreviéndonos a vivir nuestra historia.