En la lluvia.
Estaba muriendo. Había perdido cualquier tipo de motivación y carecía de cualquier expectativa con respecto a la vida, no tenía ningún punto de llegada esperando por mi y estaba completamente desorientada, no existía ninguna razón para levantarme y había perdido la cuenta de los días. Mi casa se estaba deteriorando con el paso del tiempo, las goteras estaban por todas partes.
***
La lluvia era el reflejo del llanto del cielo, y de ese modo mi llanto no estaba sólo.
Cuando lo conocí, empecé a ceder, pero las cuerdas se rompieron.