Un grito urgente, la voz de Percival: "¡Vuelve por mí, Nasiens!".
En la quietud de su dolor, Nasiens se aferró al eco de las palabras de su madre: "Un beso de la persona que amas". Aquel instante, dio su primer beso: el primer contacto de sus labios con el hombre que su corazón había elegido.
Crédito Nakaba Suzuki.
All Rights Reserved