
El niño que viajó al inframundo, rogaba por que todo su mundo volviera a ser como lo fue en un principio, extrañando el sonido de su madre... En un segundo las cosas cambiaron; un segundo fue lo necesario para perderlo todo, para confundirse y no saber cómo navegar en el oscuro abismo que le era la pérdida.Todos los derechos reservados