Las batallas eran ganadas con tácticas infalibles de combate, pero como en toda guerra, existían los ganadores y los perdedores, mi abuelo solía decir que mi padre siempre fue del equipo de los perdedores, un hombre que decidió ser parte de los olvidados por la historia, pero que yo tenia un futuro, como ganadora.
Aunque mi abuelo jamás me explico que existían peleas que jamás ganaríamos, tal vez en eso me parecía a mi padre, tenía en mi sangre aun el aroma de un perdedor.
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