El corazón ardiente de Roma

El corazón ardiente de Roma

  • WpView
    Reads 97
  • WpVote
    Votes 13
  • WpPart
    Parts 10
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Jan 10, 2026
La recién fundada Roma era apenas un pueblo naciente que se alzaba con orgullo en una tierra salvaje e indomable. Los hombres hablaban de poder, de expansión, de gloria. Sus manos construían murallas, pero también empuñaban espadas que teñían la tierra de rojo. Cada paso era una promesa, un eco de ambición que atravesaría los siglos. En medio de este torbellino de conquista y sueños, ardía una llama sagrada, resguardada en el corazón del nuevo asentamiento. Los soldados romanos veían más emocionante ir a la batalla que pasar el tiempo vigilando ese fuego. Hasta que uno de ellos, de nombre Zayden, comprendió que no todo era fama, conquista y poder. Comenzó a descubrir que esa hoguera servía para algo más que dar luz y calor. Simbolizaba la voluntad de una diosa: La diosa del hogar, la familia y el fuego sagrado. ¿Que pasará? Descúbrelo leyendo. ©️ Derechos reservados de Destripando la historia
All Rights Reserved
#149
enamorados
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • 𝐄𝐋 𝐓𝐎𝐑𝐌𝐄𝐍𝐓𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐎𝐒 𝐎𝐋𝐈𝐌𝐏𝐈𝐂𝐎𝐒
  • El Deseo De Perséfone
  • La Llama del Dios Sin Piedad (Libro 1)
  • Perséfone y Hades .Todo mi paraíso eres tu( Concluida)
  • Saint Seiya The Last
  • Sueño
  • Amor o templanza (Versión Corta)
  • Kamika: Dioses Oscuros
  • Heredera de la Luna

Los dioses no temen la guerra. Temen el deseo. En la penumbra del Olimpo, las Moiras tejían un hilo dorado que latía con una fuerza indomable. Susurros de un destino imposible se filtraron en el mármol sagrado, arrastrando consigo el eco de una advertencia: "Cuando la hija del pecado y el error despierte, los corazones divinos caerán en su trampa. Cuatro dioses la desearán, cuatro mundos se inclinarán ante su furia. Si su ira arde, no habrá Olimpo, ni Inframundo, ni campo de batalla que sobreviva a su sombra. Porque ella no es una mortal. Ni siquiera una diosa. Es el caos encarnado, la grieta en el orden eterno." Zeus sintió el peligro en cada palabra, pero no pudo apartar la mirada. Hades pensó en lo inevitable, en lo que significa amar a una criatura destinada a la ruina. Apolo sintió el sol temblar, atrapado en su propia luz. Ares, con su sonrisa feroz, entendió que por primera vez conocía la guerra que jamás podría ganar. Lejos de su mirada, en el rincón olvidado del mundo, una estatua se quebró. Las olas la abrazaron, y la piedra respiró. Asha Kaelione abrió los ojos. Y los dioses, sin saberlo, ya estaban perdidos.

More details
WpActionLinkContent Guidelines