medianoche en tokio

medianoche en tokio

  • WpView
    Reads 8
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 9, 2025
WpInfo
Fiction
Science Fiction
Tagsdrive
Antes de las grandes apuestas. Antes de las alianzas imposibles. Antes de Los Ángeles... existió Tokio. Con solo 18 años, Leander Aragón era fuego sin control, un chico marcado por las decisiones de otros y por una rabia que no sabía cómo apagar. Cuando su familia lo envía a Tokio para "mantenerlo lejos de problemas", no saben que lo están empujando directo al centro del caos. Entre luces de neón, motores rugiendo a medianoche y un submundo lleno de secretos, Leander encuentra lo que no sabía que estaba buscando: velocidad, libertad... y una razón para quedarse. Pero cada carrera tiene un precio. Cada victoria deja cicatrices. Y nadie sobrevive en las calles de Tokio sin perder algo. Esta no es una historia de amor. Es la historia del nacimiento de una leyenda.
All Rights Reserved
#7
drive
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Tu Suerte, Mi Suerte
  • ENTRE CURVAS Y LATIDOS // LEWIS HAMILTON
  • Más allá del amor
  • 𝐀𝐥𝐦𝐨𝐬𝐭 𝐘𝐨𝐮𝐫𝐬 「 𝐋𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐍𝐨𝐫𝐫𝐢𝐬」
  • Arriba del podio
  • Speed In The Shadows: Retorno. ©
  • aunque no pueda verte |minsung|
  • Remember

Desde que George Russell había firmado como piloto principal para Mercedes, su vida se había vuelto un torbellino de carreras, compromisos y expectativas. Pero en medio de todo ese ruido y velocidad, había una constante que le mantenía los pies en la tierra: Lando. No era piloto. No era parte de ningún equipo. No era una celebridad. Era simplemente Lando Norris, su Lando. El chico de la sonrisa amplia, las manos cálidas y el corazón que latía con el suyo. Cada carrera, sin importar en qué circuito estuvieran -Silverstone, Mónaco, Suzuka o Brasil- Lando estaba ahí. A veces entre el público, otras veces entre los pasillos del hospitality de Mercedes, donde había aprendido a moverse discretamente para no llamar demasiada atención. El equipo lo conocía, claro, y le tenía cariño. Sabían que para George, verlo antes de subirse al coche era tan esencial como ponerse el casco o el mono ignífugo. Se había vuelto una pequeña tradición secreta: Justo antes de cada carrera, escondidos en uno de los rincones más apartados del hospitality, George buscaba a Lando. Y siempre, siempre, lo encontraba. Con una sonrisa. Con los ojos brillando de orgullo. Con los brazos abiertos. -¿Listo, campeón? -preguntaba Lando, acariciando la mejilla de George. -No sin ti -respondía George, en un susurro casi reverente. En esta Historia Lando no es piloto de fórmula 1

More details
WpActionLinkContent Guidelines