Cada verano, Hanni volcaba su corazón en cartas para Minji, esperando que ella pudiera sentir la profundidad de sus sentimientos. Pero en ese verano, su confesión fue más allá de las palabras: le pidió que le enseñara el secreto de un beso. Pero la realidad la golpeó con crudeza. Algo cambió en Minji, y Hanni sintió que su corazón se rompía. Y así, su sueño de amor se desvaneció en la nada. Esto no es una historia de amor con un final feliz.