GHENCHIN IMPACT: AHORA ESTAS A NUESTRO CUIDADO / ASTHER X HAREM
La única razón por la que Aether seguía en Teyvat era encontrar a su hermana. Ese objetivo, tan simple y tan absoluto, lo había impulsado desde el primer día. En el camino, sus acciones guiadas más por gratitud que por ambición lo hicieron conocido entre pueblos y naciones, convirtiéndolo en una figura casi legendaria sin que él lo buscara. Sin embargo, con el paso del tiempo, el rastro de Lumine comenzó a desvanecerse.
Pistas inconclusas, rumores rotos, silencios demasiado largos. Cada paso adelante parecía ir acompañado de dos hacia atrás, y esa incertidumbre empezó a pesarle en el pecho. La duda, silenciosa pero persistente, amenazaba con erosionar su esperanza. Paimon, siempre a su lado, intentó animarlo como solo ella sabía hacerlo. Con palabras torpes pero sinceras, le recordó que no estaba solo, que rendirse nunca había sido una opción para él.
Aether agradeció el gesto. Tal vez estaba perdido pero su deseo de reencontrarse con su hermana era más fuerte que cualquier cansancio. Lo que no podía imaginar era que una decisión aparentemente trivial aceptaría una salida, una invitación disfrazada de cortesía, de la Fatui Arlecchino alteraría el rumbo de su vida por completo. Desde ese momento, su travesía, su propósito inicial, incluso el nombre de Lumine, comenzarían a volverse secundarios... hasta el punto de ser casi olvidados.