Nadie esperaba que un simple humano amante de los autos, las peleas y el baloncesto terminara en medio de un mundo donde lo sobrenatural gobierna las sombras.
Pero él no vino a correr... vino a desafiar.
Esta vez, el monstruo no tiene colmillos, ni piel helada.
Esta vez, el verdadero peligro se ve como un humano
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