Hace un siglo la humanidad fue víctima de un ataque que no pudo vencer. Empezaron a aparecer seres con poderes que ponían en peligro las vidas de los humanos. Pese a que se luchó con fiereza, ellos se revelaron e incluso algunos humanos se unieron a ellos traicionando a su especie. Tras aquello, los pocos hombres y mujeres que lograron sobrevivir se aislaron en ciudades amuralladas y armadas, pero muchos fueron encontrados y masacrados. Hoy, somos la última ciudad que resiste, y por eso es que a todos los jóvenes se les enseña a defender la ciudad desde pequeños. Los menores de quince años se encargan de dar aviso y llevarse a los bebés a los refugios en caso de ataque, pero al cumplir dieciséis, tienes que pasar "la prueba".
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