Su destino estaba escrito desde el día en que nació, visto como un arma, un monstruo y dandole un solo propósito "ser el más fuerte". La arrogancia y egocentrismo de Satoru fue algo que siempre lo describió, pero en el fondo solo era una pantalla para no demostrar que aquel monstruo tenía corazón. Un corazón que ardió de amor la primera vez que la vio, dispuesto a entregar todo, a quemar el mismo mundo solo por verla sonreír. Todos los personajes pertenecen a Gege Akutami Personajes extra son de mi autoría. Las imágenes utilizadas no me pertenecen, son de sus respectivos creadores.
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