No me mires con esos ojos, porque en el azul de tu mirada, puedo ver el resplandor de el horizonte.
Al parecer la vida lo odiaba.
Elian nunca pensó enemistarse tan rápido, y peor aún, de el típico chico cuya personalidad era solamente ser grosero y sarcástico.
Aunque, con su vida actual, tampoco estaba muy feliz que digamos, se había vuelto la burla de el salón al ser el juguete de el chico más popular de su Instituto. Pero ahora, eso ya no importaría, se mudará a una nueva ciudad, un nuevo instituto, nuevos a amigos y sobre todo, un nuevo dolor de cabeza, de cabello obscuro y de actitud sarcástica, para ser específicos.
Odiaba los cambios, pero a éste, solamente le quedaba adaptarse e intentar sobrellevar ese sentimiento de odio hacia ese azabache de mirada intensa, actitud grosera y sobre todo, de hermosos ojos obscuros.
Para su desgracia, el pasado no perdona y el futuro se esconde, las marcas que ha llevado toda su vida empiezan a florecer, en medio de el caos en el que se sumerge su vida, trayendo consigo a ese chico estúpido y egocéntrico, llamado Damian Mercer.
Pero, quién diría que ese chico, tan imbécil y detestable, sería el causante de poner sus sentimientos a flore de piel.
Ambos caerán por sus sentimientos, con mentiras, negación y enojo, intentarán esconderlo, pero lo único que conseguirán será hundirse,en un abismo intenso, como un Azul Profundo.
13/05/25
Jed Jones a sus 16 años siempre anda con el ceño fruncido, las manos en los bolsillos y su infaltable caja de Malboros. Lleva años enamorado de la perfecta Amanda Green, el problema a todo eso es que Edd Jones, su gemelo, sale con ella, porque de los dos, el niño estrella siempre sacaba todas las papeletas y ese año sí que se había decidido a hacerlo en grande.
Una mala noticia y un viaje por la ruta 90 hasta Portage para ver a los Bullet Progect revolverán hasta la última de sus emociones obligándolo a iniciar una batalla contra reloj para aceptar, perdonar y perdonarse.
Lo que no espera es que entre tantos líos pueda encontrar el amor en una heladería y aun menos ¡en un chico!
Porque todo lo malo tiene algo bueno y hay amores tan dulces que pueden volverse amargos.
Advertencia: Contenido boys love