No quiero ser el fantasma
La tarde era soleada y calurosa, el reflejo de la luz del sol encada auto rebotaba directo a mis ojos, impidiΓ©ndome ver con claridad hacia donde corrΓa. El sonido del trΓ‘nsito al rededor no me dejaba pensar, era difΓcil hacerlo sabiendo que un maniΓ‘tico corrΓa detrΓ‘s mio con un largo tapado y capucha a pesar del calor, no quise voltear nuevamente, asΓ que solo me concentre en buscar un lugar seguro para ocultarme, finalmente lo encontrΓ©, veΓa unas casitas exactamente iguales a un par de pasos, pensΓ© que le tomarΓa tiempo saber en cual de ellas estaba, pero cuando quise acercarme a ellas una fuerte luz dio en mis ojos y choquΓ© con algo, seguido a esto no pude ver nada, la oscuridad completa se apoderΓ³ de mi y es todo lo que recuerdo.
DespertΓ© en una habitaciΓ³n muy bonita, era espaciosa con muchos muebles y bellas fotos y adornos sobre ellos, en la cabecera de la cama habΓa un cuadro bastante grande con la foto de unos reciΓ©n casados, entonces supuse que serΓa la casa de un matrimonio solitario, ya que no veΓa rastro de niΓ±os o algo por el estilo. Me levantΓ© de la cama y me dirigΓ a la puerta, cuando tomΓ© la perilla para abrirla mi vista se nublΓ³ y sentΓa que todo a mi alrededor giraba "ΒΏResaca?" pensΓ© en un principio, pero mi cabeza comenzΓ³ a doler y cuando toquΓ© tenΓa un chichΓ³n importante, el mareo se pasΓ³ y salΓ de la habitaciΓ³n.
No podΓa dejar de admirar esa casa, realmente era hermosa, una cocina azul y blanca llena de todo tipo de electrodomΓ©sticos y delicada... ΒΏporcelana serΓa?, tras la redonda mesa una puerta de vidrio que dirigΓa al jardΓn, al fondo de la cocina un pasillo que se dirigΓa a una acogedora sala de estar, en esta podΓa admirarse un gran ventanal frente uno de los gordos sillones que llenaban la habitaciΓ³n, una biblioteca al fondo, una gran pantalla y un estante lleno de pelΓculas viejas. VolvΓ a la cocina para ver si encontraba alguien afuera, una vez ahΓ un amable joven me recibiΓ³.