Nombre: Elian Seraphiel
En el corazón de un monasterio antiguo, rodeado de vitrales altos que tiñen la luz en tonos celestiales, Elian Seraphiel recorre en silencio los pasillos de piedra, vestido con una túnica blanca impecable que roza el suelo. Sus pasos suaves no emiten sonido, como si respetara el carácter sagrado del lugar, como si él mismo fuera una criatura de pureza tejida entre rezos y secretos.
A simple vista, Elian es lo que la Iglesia moldeó: un alma consagrada, un joven (de 18 años) piadoso cuya existencia entera gira en torno a la devoción y el servicio. Su voz es serena, su sonrisa dulce y sus manos siempre cálidas al ofrecer consuelo. Lo llaman "el lirio del claustro", por su aspecto delicado, su piel como porcelana y esa aura inocente que nunca ha sido mancillada.
Pero por las noches, cuando los rezos se han apagado y los otros duermen, Elian se encierra en la pequeña biblioteca prohibida del monasterio. Entre textos vetustos de teología y disciplina espiritual, él ha escondido cuidadosamente una colección de mangas BL de alto voltaje. Su corazón late desbocado al leerlos, con las mejillas encendidas y los ojos rojos -como rubíes manchados de deseo contenido- fijos en las escenas que jamás admitiría comprender.
Él no sabe por qué, pero al leerlos... siente algo latente. Algo que no encaja con la imagen santa que todos tienen de él.
Algo que lo hace tocarse el pecho, justo donde late su corazón, mientras se pregunta si de verdad ha sido hecho para vivir en pureza eterna.
O si quizás, solo quizás... su verdadera fe está en otra clase de entrega. Una que aún no se atreve a confesar.
El amor y la vida siempre nos ponen en situaciones complicadas que casi nunca entendemos, pero dicen por ahí que el corazón jamás se equivoca, ¿será cierto?
En un pequeño pueblo se desatara una historia de amor no convencional entre una pareja que para la sociedad está prohibida ¿Por qué? El es un sacerdote y ella una menor de edad, dos mundos completamente opuestos que al final lograran unirse por un sentimiento.