Después de los acontecimientos de los Kraang, los Mad Dogz estuvieron ausentes por 5 meses, recuperándose de las heridas que el ataque causó en su momento. Y, aunque los villanos seguían allí, ninguno causó disturbios masivos o caóticos por respeto a lo que ocurrió.
Así que cuando los hermanos lograron estar en un mejor estado, empezaron a salir a misiones nuevamente. O al menos tres de ellos regresaron a luchar contra el mal, Leonardo no tuvo la misma suerte de recuperarse lo suficiente para ir a luchar, lo cual lo molestaba demasiado.
Era molesto ver como ellos podían ir a hacer la parte heroica, golpear villanos, defender a la gente y muchas cosas más, mientras que el tenia que estar vendado y evitar hacer muchas acciones para no lastimarse nuevamente. Por alguna razón, de sus hermanos el era el único que se tardaba más en curarse completamente, lo cual según Donnie y Draxum no era algo normal. No le importaba mucho tampoco.
Pero como no podía solo quedarse a observar, habían ocasiones en las que salía por las noches a explorar por puro aburrimiento, y normalmente solo conocía a yōkais u otros tipos de mutantes, nada fuera de lo normal.
Al menos eso era antes. Una noche en la que el caminaba por la ciudad, en un callejón encontró a un yōkai muy peculiar. . .
¿Un conejo? No, un Samurai conejo.
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Leonardo extrañaba la acción en su vida, la adrenalina que le daba el luchar con villanos, mientras que Yuichi quería regresar a su hogar cuanto antes. Indirectamente sus caminos se cruzaban, y tal vez con esfuerzo y determinación, ambos se podrían ayudar.
Una pelea, un deseo y dos chicos determinados, ¿cómo saldrá esta combinación?
¡Descubre esto y más en esta historia!
【 Historia Leoichi/Leosagi. Completamente original. 】
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