Fueron inseparables. Ahora, son dos personas que apenas se sostienen la mirada. Sydney quiere creer que ya no siente nada. Pero con Rafe aún tan cerca -siendo el mejor amigo de su hermano, compartiendo los mismos pasillos-, es difícil no recordar todo lo que fueron. Y aún más difícil, ignorar lo que todavía podrían ser.
More details