De extra a protagonista

De extra a protagonista

  • WpView
    Reads 515
  • WpVote
    Votes 40
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, May 12, 2025
Juanjo, estudiante de ingeniería con más crushes que horas de sueño, no esperaba acabar fingiendo una relación con Martin Urrutia, el actor revelación de Mariliendre. Todo por culpa de una copa derramada, unos paparazzi inoportunos y un equipo de PR desesperado. ¿El problema? Martin lo odia... o eso cree. ¿La solución? Fingir que se aman mientras el mundo entero los shippea. ¿El riesgo? Que lo falso se empiece a sentir demasiado real.
All Rights Reserved
#168
majos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Atentamente, Martin
  • Todos creen que somos novios - Juantin AU
  • Wouldn't it be nice?
  • 36 Preguntas
  • Términos y Condiciones
  • El guardaespaldas
  • Cuando nadie ve
  • Llamémoslo Ciencia || juantin.
  • am i homophobic? - juantin
  • el club

Martin Urrutia llevaba tres años compartiendo piso con Juanjo Bona, su mayor pesadilla. Todo había empezado como un desastre logístico: las ancianas que alquilaban el piso, en un movimiento digno de una comedia barata, lo habían firmado a dos inquilinos diferentes al mismo tiempo. ¿Resultado? Dos chicos de 19 y 20 años compartiendo espacio porque ninguno quería enfrentarse al lío legal. Y, al principio, funcionaba... más o menos. Claro, "funcionaba" significaba que Juanjo era el borde más insoportable del planeta y Martin había desarrollado la increíble habilidad de sonreír como si no le afectara. Excepto que sí le afectaba. Porque, para colmo, Juanjo le gustaba. Le gustaba tanto que dolía. Y no tenía sentido. Era frío, distante y con cero interés en relacionarse, pero Martin, que aparentemente no sabía tomar buenas decisiones, se había pillado de él. Así que, para lidiar con esa locura, cada seis meses el vasco se sentaba y escribía cartas. No para entregarlas, obviamente. Solo para sacar todo lo que llevaba dentro: lo que le molestaba, lo que le hacía feliz, lo mucho que odiaba y adoraba a Juanjo al mismo tiempo. Era un ritual, una forma de no volverse loco. Y siempre guardaba las cartas en un cajón, fuera de la vista de cualquiera. Así era desde septiembre de 2020. Hasta que, un 4 de octubre de 2023, Juanjo encontró las cartas. Y, por supuesto, las leyó. Porque cuando tu vida es un caos, ¿por qué no añadir un poco más de drama?

More details
WpActionLinkContent Guidelines