
Escritor por: Por favor, solo dame un nombre de usuario Este era un ser divino. No era un demonio tonto, ni un ogro juguetón, ni un monstruo poderoso. Con esos sí podía lidiar. Esta era la verdadera forma de Ei. Su mirada no es amable, ni su agarre es delicado, y Miko sabe que la emoción en su estómago es más que devoción. Más que amor, adoración y lealtad. Es miedo. Sumisión completa. -Yae Miko -ordena Ei en voz baja y profunda-. Desnúdate. Y preséntate ante tu Dios.All Rights Reserved
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