En 1986, el escritor Frank Miller realizó "The Dark Knight Returns"; una versión pesimista y melancólica de Batman y el universo DC, en un mundo retrofuturista apocalíptico desde el punto de vista especulativo político y social. Una obra que aún a día se hoy, sigue vigente y tristemente, sigue sin perder credibilidad desde la diegesis qué propone. Hoy, 2025, buscó hacerle un intento de homenaje a la altura.
En un futuro no muy lejano las leyes mundiales han logrado que el número de vigilantes y héroes sea excaso, y aquellos que corrían al rescate cuando hacía falta, una raza social extinta.
Cuando la padilla anarquica llamada Skull Fuckers se alza desde las entrañas de una ya de por si podrida New York, una figura sombría en su tiempo deberá salvar el día y proteger los valores más allá de la bandera y los colores, con el apoyo del último y colorido destello de una generación y valores anteriores, para así hacerle frente a las distintas formas de maldad del nuevo siglo; John Walker romperá su casi forzoso retiro, para enfretar el falso estado despierto al que se había visto sometido durante años, quizás décadas, y finalmente, hacer y ser lo correcto. Es un mundo para el que Capitán América ya no es un símbolo, pero el US Agent, puede ser buen candidato.
"Ni de aquí, ni de allá". Para Yuu, la vida siempre fue un equilibrio entre tradiciones y modernidad, pero despertar en un ataúd dentro de una escuela de magia en Twisted Wonderland lleva ese concepto a un nivel literal.
Nepantla (del náhuatl: estar en medio) es el lugar donde Yuu habita ahora: atrapada entre el mundo que dejó atrás y un colegio lleno de magos egoístas, problemas de "Overblot" y un director sospechoso. Sin magia propia, pero con el fuego de su herencia y una voluntad de hierro, Yuu demostrará que no necesita una varita para poner orden en el caos de los siete dormitorios.
Porque cuando estás en el medio, tienes la perspectiva necesaria para cambiarlo todo.