En 1986, el escritor Frank Miller realizó "The Dark Knight Returns"; una versión pesimista y melancólica de Batman y el universo DC, en un mundo retrofuturista apocalíptico desde el punto de vista especulativo político y social. Una obra que aún a día se hoy, sigue vigente y tristemente, sigue sin perder credibilidad desde la diegesis qué propone. Hoy, 2025, buscó hacerle un intento de homenaje a la altura.
En un futuro no muy lejano las leyes mundiales han logrado que el número de vigilantes y héroes sea excaso, y aquellos que corrían al rescate cuando hacía falta, una raza social extinta.
Cuando la padilla anarquica llamada Skull Fuckers se alza desde las entrañas de una ya de por si podrida New York, una figura sombría en su tiempo deberá salvar el día y proteger los valores más allá de la bandera y los colores, con el apoyo del último y colorido destello de una generación y valores anteriores, para así hacerle frente a las distintas formas de maldad del nuevo siglo; John Walker romperá su casi forzoso retiro, para enfretar el falso estado despierto al que se había visto sometido durante años, quizás décadas, y finalmente, hacer y ser lo correcto. Es un mundo para el que Capitán América ya no es un símbolo, pero el US Agent, puede ser buen candidato.
Verónika Russell tiene 19 años y un escándalo que la obligó a dejar la Fórmula 1 después de un romance secreto que terminó en traición. Para alejarla de los rumores, su hermano George la envía a trabajar con los Cincinnati Bengals. Nuevo país y un nuevo deporte donde empezaría de cero.
Eso hasta que conoce a Joe Burrow.
Él tiene 29. Ella, 19. Diez años que no deberían importar pero importan. En un mundo donde todo se observa y todo se juzga, acercarse demasiado puede costarle más que su reputación.