Pórscia es un Imperio post-medieval que atraviesa su propio tiempo. La era mono-eclesial, y manteniendo tensiones entre aristocracias, clero y burguesías emergentes. El poder pesa sobre el amplio consanguíneo Imperial, quebrando el espíritu de los parientes lejanos, que se exponen a peligros y amenazas por las rivalidades y enemistades que la dinastía ha ido ganando a lo largo de los años. El poder para ellos es visto no como un privilegio, sino como un sacrificio. Y la familia Imperial, que impone la rectitud en todo y pretende que sus demás familias se acaten a la doctrina y a los protocolos para ser una casa íntegra y estable, que perdure en la adversidad, es vista por aquellos parientes como una familia despótica y tirana. La casa ThirYran tiene su propia interna por esto. Por un lado, los parientes lejanos, que quieren que el príncipe abdique a su trono el día en que sea coronado emperador, y por el otro, los Imperiales, crueles y despiadados, que están muy aferrados a su poder.
En esta primer historia de la dinastía ThirYran, que protagoniza otro capitulo del Imperio, se abordan las relaciones humanas entre los príncipes y los demás Imperiales, y lo que el emperador proyecta en su familia. Una guerra contra un reino rebelde, en la disputa por poderío austral, mantendrá ocupados a los Imperiales, mientras que el Soberano Imperial relata sus crónicas de vida, para legar a sus hijos las experiencias y los secretos más reveladores de su Imperio.
¿Aceptarán los príncipes este legado? ¿O lo condenaran, como lo hacen sus parientes? ¿Qué rumbo tomará la sucesión imperial, y qué estará dispuesto a hacer el Soberano ThirYran, con tal de garantizar la posición de su familia, y cuidar la dinastía?