"Después de ti, aprendí a volar"

"Después de ti, aprendí a volar"

  • WpView
    Reads 4
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, May 21, 2025
Ariadna creyó que había encontrado el amor en Emanuel, un chico que al principio le ofreció flores, promesas y sueños... pero que con el tiempo la llenó de celos, control y dolor. Ciega de amor, aguantó más de lo que debía. Hasta que un día, su historia con él terminó. Y con el corazón en pedazos, creyó que no volvería a confiar. Pero justo cuando pensó que el amor era una mentira, apareció Julián. Con una paciencia inmensa y un cariño verdadero, él le demostró que el amor sano sí existe. Esta es la historia de una chica que cayó, tocó fondo, y se levantó más fuerte. Una historia de lágrimas, valentía y segundas oportunidades. Porque a veces, después del dolor... es cuando realmente aprendemos a volar.
All Rights Reserved
#171
yomisma
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Tiempo Muerto
  • Cuando Dayana se enamoró
  • Como Enamorarme Otra Vez  #LGBT
  • Cuando Dayana volvió a amar
  • Conexión Inesperada
  • TE QUISE AUNQUE ME DOLÍAS
  • ¡Eres tú! © (+18)

Una historia de amor con vértigo, cicatrices... y un balón de baloncesto rodando por el suelo. Inma se acaba de mudar sola. Un colchón hinchable, cero planes y un corazón lleno de errores que aún duelen. No busca amor. No busca nada. Álvaro aparece sin hacer ruido. Con una mochila, una mirada que incomoda de lo honesta que es, y demasiados silencios detrás. Juega a baloncesto como si fuera lo único que le salvara. A veces, lo es. Esto no es una historia de amor perfecta. Es una historia de reconstrucción, de deseo contenido, de palabras que no se dicen y cuerpos que se buscan. De amigas que te empujan a vivir. De madres que no saben cómo dejar de proteger. De segundas oportunidades sin garantías. Y sobre todo, de dos personas que se quieren sin saber cómo. Que se rompen, se pierden, y aun así... vuelven. Porque a veces, para seguir amando, hay que pedir tiempo muerto. Y otras veces, hay que volver a la pista sin red.

More details
WpActionLinkContent Guidelines