Pensé Que Ella Sería Mía

Pensé Que Ella Sería Mía

  • WpView
    Reads 26
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, May 23, 2025
Santiago Torres lo tenía todo bajo control: un buen trabajo, romances sin ataduras y tiempo para disfrutar de las pequeñas pasiones que arrastraba desde la infancia. Sin embargo, todo cambió el día que conoció a La Francesa, una enigmática mujer cuyo recuerdo terminaría tatuado en su memoria. Lo que comenzó como una historia inesperada terminó por romper su equilibrio, arrastrándolo a una caída emocional de la que no está seguro de poder salir.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¡Se te va a pasar la vida!
  • Un desastre llamado amor.(SL#6)
  • Susurros entre nosotros
  • La distancia entre nosotras ©
  • Siete intentos.
  • Madison (J.D.D #2) ✔️
  • Es Nuestro (3)
  • Volviendo a recordarte

¿Qué puedo decirles? Soy Santi, y las historias que están por leer ocurrieron realmente. Tal vez por eso no son tan fantasiosas como otras. ¿Y saben algo? Algunas todavía no terminan... Bueno, quizás exageré un poco en algunas partes, pero las escribo tal como las recuerdo y me gusta revivirlas así, con mi propio toque. ¿Quieren descubrir que tan cierta es esta historia? Atrévanse a entrar en mi mundo. ------------------------------ Santi está hasta el cuello desde que se separó hace un año. Hundido en la mierda, con la depresión encima y los achaques pasándole la cuenta, decide probar suerte en una app de citas. La idea era curiosear un rato nomás, pero con el dedo mal puesto termina metido en una suscripción de 90 días. Tal cual: tres meses enteros de matches, chat calientes y posibles cagazos. En el camino se cruzan Amanda, Romi, Danae y Javi. Con cada una vivirá secretos, enredos, calenturas, afectos inesperados y más de algún desencuentro. Contado con humor negro, sarcasmo y una buena dosis de irreverencia, Santi -que ya se sentía un cadáver emocional- empieza a entender que no está tan solo como pensaba. Quizás, solo quizás, todavía le queda algo por sentir... y harto por hacer.

More details
WpActionLinkContent Guidelines