Aerys, hija de Nymiria, Reina de los Elfos del Norte, narra una antigua leyenda transmitida por su madre sobre el origen y caída de la armonía en el reino de Ashvaran. En tiempos antiguos, los cinco linajes -elfos, licántropos, vampiros, demonios y brujas- coexistían en equilibrio y cooperación.
Todo cambió con la llegada de Zereth, el Devorador de Soles, una entidad divina corrupta que absorbía la luz del sol y amenazó con devorar el mundo. Para enfrentarlo, las cinco razas unieron sus fragmentos de obsidiana estelar -reliquias de poder ancestral- y lograron encerrarlo, aunque no destruirlo. Fue la madre de Aerys. Nymiria, quien asestó el golpe final y selló al dios en el Abismo Eterno.
Esa frágil paz se rompió con el tiempo. Los licántropos, liderados por Lord Draven, se rebelaron y abandonaron el consejo. Los vampiros, liderados por Lord Valeriuns, se aislaron. Los demonios cerraron sus portales, y las brujas ocultaron su dominio tras una niebla eterna. Así, Ashvaran se dividió.
Ahora, siglos después, señales oscuras resurgen. Zereth intenta liberarse y la obsidiana responde al llamado a través de Aerys. Con visiones del apocalipsis y un creciente vínculo con el poder estelar, Aerys se embarca en una misión: reencontrar a los herederos de los antiguos líderes para restaurar la alianza y enfrentar la amenaza que se avecina.
Con un eclipse próximo y el equilibrio quebrándose, la joven heredera del norte se convierte en la última esperanza de Ashvaran.
Una profecía se alza amenazante para los gemelos de la familia Potter, el destino está en juego y los dos niños no son más que peones en un tablero de ajedrez demasiado complicado, todas las piezas se mueven con delicadeza para trazar estrategias ganadoras, pero en la guerra solo un bando puede ganar.
Por otro lado, los Potter no hacen más que envenenar la mente de su supuesto elegido, llenándolo de egocentrismo y vanidad.
Liam crece en el mundo mágico, siendo aclamado y adulado por todos.
Hadrian crece siendo repudiado y abandonado.
El destino de ambos chicos está marcado en diferentes caminos, caminos que al final se cruzarán.
Mientras Liam Potter es la esperanza de la Luz y el niño dorado de Dumbledore, Hadrian, su hermano, es el hermano malvado que fue enviado lejos por no ser tan poderoso y una distracción.
Muchos ignoran el verdadero destino de Hadrian. Y el mismo no es la excepción, pronto se dara cuenta de que tiene el poder de decidir por su cuenta, de tomar sus propias decisiones...
Hay caos en todos lados y la sangre mágica está siendo derramada.
Ambos lados se enfrentan repetidas veces gracias a las decisiones egoístas del señor de la luz. Sin embargo, todo lo que se creía correcto se destruye ante un solo hecho.
Hecho que le ayuda a Hadrian a decidir sobre su lealtad.
La llamada oscuridad acaba de dar asilo a uno de los niños involucrados, y no a cualquier niño. Si no, al único capaz de decidir que lado de la guerra ganará.
Con la balanza inclinada hacía su lado, Lord Voldemort cambia sus objetivos, sigue queriendo un futuro mejor para su mundo, pero también tiene otras cosas en mente; entre ellas, su nuevo hijo.
Mientras, Hadrian tiene su propias metas y ambiciones.
¿Peleará del lado de su familia? ¿O lo hará del lado que lo acogió?
corregido: 21/06/2025