Cautiva Entre Rosas Negras.

Cautiva Entre Rosas Negras.

  • WpView
    Reads 1,275
  • WpVote
    Votes 294
  • WpPart
    Parts 45
WpMetadataReadMatureComplete Tue, Sep 16, 2025
BUSCASTE ÁNGELES... PERO SOLO LOS DEMONIOS CONTESTAN. Tras un ritual desesperado, Elowen invoca accidentalmente al Príncipe del Infierno. Envuelta apenas en una toalla, enfrenta a una silueta vestida de oscuridad que ha venido a reclamar su alma. Con un pasado marcado por sangre y pérdidas, ahora librará una guerra contra sus propios fantasmas... y el deseo retorcido de su captor. Sumergida en un palacio de mentiras ancestrales, donde los cuadros susurran profecías y las rosas sangran verdades, descubrirá que su "pureza" es una ilusión. Tu esencia se quebrará. Abrazarás las sombras que te persiguen... o morirás intentando huir. CREEME, NO EXISTE LA SALIDA. SOLO HAY DOS CAMINOS: RENDIRTE ANTE MÍ... O CAER PARA QUE YO TE ATRAPE. ELIGE BIEN, PEQUEÑA HUMANA: EN MI INFIERNO, HASTA LA LOCURA TIENE PRECIO. BIENVENIDO A MI DISTORSIÓN. Donde los rituales inocentes desatan pesadillas, y cada paso es una trampa. No prometo que salgas con cordura... (Si es que sales vivo).
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Sendero de espinas
  • Aceptalo..(Damon y tu)
  • Sombras en el vitral
  • Donde entra la oscuridad
  • Liam - Atrapada En La Oscuridad
  • Tu eres mi lobo y yo tu vampiro
  • Conociendo a mis ídolos y adoptada por CNCO (Temporada 1) ~Terminada~
  • Pesadillas Demoníacas

Corrí hasta que mis pulmones ardieron y mis piernas comenzaron a fallar, sin saber ya si huía del bosque o del reino que había intentado matarme. Las espinas atravesaban mis pies descalzos y cada paso era peor que el anterior, como si la tierra misma intentara cerrarse sobre mí. Mi respiración se rompía en el pecho, irregular, y aun así no podía detenerme. Solo sabía que si me detenía, no volvería a levantarme. Entonces la escuché. Una risa rasgada, profunda, como si viniera de todas partes al mismo tiempo. Me obligó a frenar en seco, el cuerpo temblándome mientras giraba hacia la oscuridad. -¿Quién eres?- grité con la voz quebrada. Silencio. Por un instante pensé que mi mente me estaba jugando una crueldad, hasta que una respiración podrida se deslizó junto a mi oído. -Sigue corriendo, princesa.

More details
WpActionLinkContent Guidelines