Todo comenzó con fiebre. Una tos persistente. Ojos enrojecidos. Pequeños síntomas que nadie tomó en serio... hasta que fue demasiado tarde.
Los hospitales colapsaron en días. Las líneas de ayuda dejaron de contestar. Luego vinieron las zonas de cuarentena, los cortes de comunicación, el miedo. Algo estaba cambiando en los infectados: dejaban de hablar, de razonar. Y cuando finalmente reaccionaban... ya no eran personas.
Nadie sabe con certeza si fue un virus, un experimento fallido o una advertencia ignorada por demasiado tiempo. Lo único seguro es que lo que queda del mundo ya no es suficiente para contener lo que viene.
Esto no es una historia de héroes.
Es una historia sobre el fin.
Y sobre lo que queda después.
Historia Chestappen
Muy muy lenta
Tengan paciencia. Creo que par escribir este tipo de historias se necesita mucha paciencia y dedicación.
❤️❤️❤️❤️
Gracias por leer.