Fue un accidente el no quería, solo fue la calentura del momento, ni siquiera había pasado eso como tal y ahora tenía un Omega presumido, orgulloso, berrinchudo y al parecer celoso o eso creía el, oh pobre afortunado Sanemi....
Hasta la fecha no fui capaz de vengar la muerte de mi hermana y la de mi mejor amigo, sus muertes no dejan de perseguirme cada noche, cada dia en el que amanezco con vida.