Ella llegó en otoño, su cabello me recuerda a las hojas que caen en el mes de octubre.
"Que sea más como Pilar" Me decía mi Abuela, "Que sea atenta y generosa".
Lo que nunca supo ella era cuánto cariño albergaba mi corazón, cuántas veces la miré con ternura. En cuantas ocasiones me pregunté si encontraría a otra como ella.
Y ¿si no existía? ¿y si solo estaba destinado a verla feliz con alguien más?
...
Esta historia nace de una frase sencilla que muchas veces se dice sin pensar demasiado: "Que sea más como...".
A lo largo de la vida, las comparaciones pueden convertirse en pequeñas semillas que se quedan en la mente. A veces crecen como admiración, pero otras veces también se transforman en expectativas, en ideales difíciles de alcanzar, o en formas silenciosas de medir a las personas.
Que sea más como Pilar explora precisamente eso: cómo una figura admirada puede convertirse, sin quererlo, en el espejo con el que alguien aprende a mirar a los demás... y a sí mismo.
Todos los derechos reservados